"Si la historia la escriben los que ganan, quiere decir que hay otra historia, la verdadera historia."

martes, 7 de junio de 2011

Noble, Fiel y Leal villa de Riobamba

Real Cédula por la que se concede a la Villa de Riobamba los Títulos de Noble, Fiel y Leal con atención a su fidelidad y servicios en tiempos de la Revolución. [1]


DON FERNANDO VII por la gracia de Dios, Rey de Castilla, de León, de las Dos Sicilias, de Jerusalén, de Navarra, de Granada, de Toledo, de Valencia, de Galicia, de Mallorca, de Menorca, de Sevilla, de Cerdeña, de Córdoba, de Córcega, de Murcia, de Jaén, de los Algarves, de Algecira, de Gibraltar, de las Islas Canarias, de las Indias Orientales y Occidentales, Islas y Tierra firme del Mar Océano, Archiduque de Austria, Duque de Borgoña, de Brabante y de Milán, Conde de Absburgo, de Flandes, de Tirol, y Barcelona, Señor de Vizcaya y de Molina, etc., etc. En 22 de junio de 1813 dirigió al Presidente que fué de Quito, Don Toribio Montes, una representación documentada  el Ayuntamiento de la Villa de Riobamba[2], en la que expuso y calificó que, desde el principio de las desgraciadas turbulencias de aquellas Provincias, dió pruebas auténticas del espíritu de rectitud y de fidelidad con que se condujo[3], dirigiendo todas sus miras a conservar ilesos mis Reales Derechos e impedir la introducción de un Gobierno opuesto a la subordinación y obediencia de su legítimo Soberano y de las Autoridades que lo representaban, contribuyendo con sus esfuerzos y ejemplo a reponer en su antigua tranquilidad las mismas Provincias, con riesgo de ser víctima de los causantes de la revolución; que luego que supo el Ayuntamiento que las Provincias de Guayaquil y Cuenca se oponían al sistema revolucionario de Quito, concibió esperanzas de que, unidas cuantas tropas y fuerzas pudiesen juntar a las de aquellas ciudades, sería posible la resistencia y destrucción del nuevo sistema, participó por Acta de 5 de Septiembre de 1809 a aquellos Gobernadores su proyecto y también a mi Virrey del Perú, quien en 6 de Noviembre, le contestó aprobando resolución tan noble y ofreció ponerla en mi Real noticia; que igualmente el Ayuntamiento inflamó los ánimos de los Corregidores de Ambato y Guaranda, los cuales se ofrecieron a sacrificar sus vidas por sostener la obediencia y fidelidad debidas a mi Real Persona; que por sus persuasiones, los Oficiales y soldados que guarnecían el punto de Alausí, y estaban destacados en los de Guaranda, al mando del Gobierno insurreccional, desistieron de su quimérico proyecto y se unieron a las tropas fieles de la misma Villa de Riobamba; que el propio Ayuntamiento franqueó la entrada del Exercito Real de Lima y Cuenca, dándole todos los auxilios necesarios para su internación a la Provincia de Ambato y Quito, sin los cuales hubiera sido imposible su entrada, siendo la Villa de Riobamba la primera que restableció el orden y puso en movimiento a la otras; y finalmente, haciendo una dilatada relación de la dura opresión que sufrió en tres años y tres meses en la segunda revolución de Quito; expuso había perdido sus fundos por falta de cultivo y los frutos no había podido vender en Guayaquil y Cuenca por la de comercio, y además dos mil bestias con que hacía su trata, todo lo cual manifestaba el noble esfuerzo con que la dicha Villa de Riobamba y los pueblos inmediatos habían sabido resistir los ataques de la seducción; en cuya atención solicitó me dignase concederla los títulos de NOBLE, FIEL Y LEAL, contemplándola el referido Presidente de Quito acreedora y digna de estas gracias. Y por quanto, vista esta instancia en mi Consejo de las Indias, he venido en acceder a ella a consulta de 16 de Octubre de 1815. Por tanto quiero y es mi voluntad que desde aquí en adelante pueda llamarse y nombrarse y se intitule y nombre la mencionada mi Villa de Riobamba NOBLE, FIEL Y LEAL, poniéndose así en todas las cartas, provisiones y privilegios que se le expidieren por mi y por los Reyes mis sucesores, y en todas las escrituras e instrumentos que pasaren ante los escribanos públicos de la misma Villa. Y por esta mi carta o su traslado, signado de escribano público, mando a los Infantes, Prelados, Duques, Marqueses, Condes, Ricos-Hombres, Priores de las Ordenes, Comendadores y Subcomendadores; a mis Consejos, Presidentes y Oidores de mis Reales Audiencias, así de, estos mis Reinos como de los de Indias, a los Gobernadores, Corregidores, Contadores Mayores de Cuentas, o otros cualesquier Jueces de mi Casa y Corte y Chancillerías, a los Alcaydes de los Castillos, Casas, Fuertes y Llanas; a todos los Concejos, Alcaldes, Alguaciles, Merinos, Caballeros, Escuderos, Oficiales y Hombres Buenos de las Ciudades, Villas y Lugares de todos mis Reinos y Señoríos, y a los demás mis vasallos de cualesquier estado, condición, preeminencia o dignidad que sean, guarden y hagan guardar los expresados títulos de NOBLE, FIEL Y LEAL a la referida Villa de Riobamba, sin contravenir ni permitir que se contravenga a ello en cosa alguna. Y de este despacho se tomará razón en las Contadurías Generales de la Distribución de mi Real Hacienda y en la de mi Consejo de las Indias dentro de dos meses de su data, sin cuya formalidad será nulo y de ningún valor ni efecto. Dado en Madrid, a diez y ocho de Diciembre de mil ochocientos diez y siete.- YO EL REY.
Yo Don Silvestre Collar, Secretario del Rey Nuestro Señor lo hice escribir por su mandado.- El Duque de Montemar, Conde de Garciez.- Joaquín de Mosquera y Figueroa.- Don Manuel María Junco.
Tomose razón en la Contaduría General de la América Meridional. Madrid, 20 de Diciembre de 1817.- José de Texada.
Registrado.- Juan Ant° de la Muñoza. Teniente de Gran Canciller.-  Juan Ant° de la Muñoza.

[1] Extraído del Boletín de la Sociedad Ecuatoriana de Estudios Históricos Americanos, Número 10, Quito, Enero – Febrero de 1920. En “Documentos Históricos. Para la Historia de Riobamba. Una Rectificación” de Cristóbal de Gangotena y Jijón.  Digitalizado por Francisco Núñez Proaño.
[2] “Riobamba no fue, pues, en tiempos coloniales, nunca Ciudad (nunca se le concedió ese título), sin que esto quiera decir aminorar su importancia: Madrid, la Capital de España e Indias, es hasta hoy, villa.” C.G.J. La supuesta Real Cédula donde según el padre Juan de Velasco se le concede a Riobamba el título de “ciudad de San Pedro de Riobamba” y de “muy noble y muy leal”, así como su escudo de armas, no existe.
[3] Gracias a las gestiones de don Martín Jerónimo José Manuel Joaquín Chiriboga y León (Marqués del Chimborazo, furibundo realista criollo), se otorgó a Riobamba el título de Noble, Fiel y Leal.

[FUENTE: COTERRANEUS – EL BLOG DE FRANCISCO NÚÑEZ PROAÑO -- RIOBAMBA: NOBLE, FIEL Y LEAL. HISTORIA SECRETA DE AMÉRICA]

domingo, 5 de junio de 2011

Los indios: Fieles al Rey

Se pueden distinguir en primer lugar los tipos de guerrillas que se componen de los habitantes autóctonos de su propia área de actuación, y que son las más numerosas y estaban formadas por indígenas generalmente; y cuyas poblaciones estarían integradas dentro de los territorios virreinales, como en el caso de los pastusos de Nueva Granada; o estarían integrados por indígenas de zonas periféricas de los virreinatos, como el caso de los araucanos del sur de Chile o los indios Guajira del Caribe neogranadino. En segundo lugar están algunas formaciones guerrilleras que tienen su origen en agrupaciones militares realistas que se han dispersado, y son del país pero no son autóctonos.
En el escenario descrito más abajo, especialmente a lo que a los habitantes de Pasto y a los llaneros se refiere, es donde surge el decreto de "Guerra a Muerte" de Bolívar (dado en la ciudad de Trujillo el 13 de junio de 1813) con cuyos términos esperaba Simón Bolívar contrarrestar las acciones casi invencibles de los llaneros contra los criollos. En el período comprendido entre 1813 y 1814 tanto Bolívar, en el Norte, como Nariño, en el Sur, lograron, en empresas simultáneas, conducir los enfrentamientos entre "patriotas" y realistas al plano de una guerra de dimensiones continentales contra un enemigo común: España. Esto era lo que efectivamente se proponía el mencionado decreto de Bolívar. Aunque estaba dirigido a los venezolanos no dejaba de tener un halo de universalidad. En su parte final rezaba: "Españoles y Canarios, contad con la muerte, aún siendo indiferentes, si no obráis activamente en obsequio de la libertad de Venezuela. Americanos, contad con la vida, aún cuando seáis culpables". Si a alguien podían cobijar los términos del decreto era justamente a los pastusos por su doble condición de americanos y realistas. Que Venezuela era una nación en contienda lo afirmaba aquel otro pasaje del decreto que pretendía "... mostrar a las Naciones del Universo, que no se ofende impunemente a los hijos de América". Lo cual deja patente, una vez más, la visión clasista de Bolívar al considerar únicamente como "hijos de América" a sus partidarios, cuando la realidad estaba tan lejana de sus afirmaciones propagandísticas.
En Venezuela, tras el triunfo inicial independentista, las guerrillas de Siquisique, en la provincia de Coro, al mando de Juan de los Reyes Vargas, apoyaron la llegada de una compañía de marines españoles al mando de Monteverde, y tras su desaparición, los restos de las milicias realistas de esclavos y de llaneros se consolidaron en el territorio de los Llanos para formar un verdadero ejército que al mando de Tomás Bobes que destruiría los ejércitos independentistas dominando toda Venezuela, antes y sin apoyo de la expedición española de Morillo. Tras la caída de Puerto Cabello en 1823, las guerrillas siguieron actuando hasta el año 1829, y apoyaron una última incursión del Coronel Arizabalo. Los llaneros surgieron en la región de Venezuela, durante el período colonial, al establecerse en vastas y lejanas zonas del llano un grupo humano conformado, fundamentalmente, por pardos libres quienes eran expertos jinetes, dedicados a una vida semi nómada, a la recolección de ganado salvaje y al comercio de pieles y de otros productos animales. El panorama social que se presentaba a fines del siglo XVIII en las extensiones territoriales del llano era el de un avance de la aristocracia criolla de Venezuela con el propósito de hacer fundación de haciendas, creándose así una tensión entre la oligarquía criolla y las masas populares de la región. José Tomás Bobes, unido a los llaneros terminaron por derrotar a las fuerzas "patriotas". En la región de Pasto, al sur de Nueva Granada, las guerrillas serán dirigidas por el General Agustín Aqualongo hasta junio de 1824, cuando es hecho prisionero y ajusticiado. Las guerrillas combatirán hasta el año 1830. San Juan de Pasto, donde nació Agualongo, es una ciudad llena de iglesias del barroco virreinal y se caracterizó por su fidelidad al Rey hasta el final. Si el grito de independencia se dio en 1810, todavía en 1824 resistía Agustín Agualongo, a quien para cuando le llegó de Madrid el despacho de Brigadier General de los Reales Ejércitos, ya había sido fusilado por los liberales independentistas. Luego, por ese realismo que aunque pasados tantos años todavía hoy se respira, fue objeto de un tratamiento brutal por parte del ejército de Bolívar. Aún hoy los habitantes de Pasto declaran que perdieron en su intento de ser libres en una comarca donde Dios, el Rey y el trabajo honrado los sustentaban el pan diario en medio de la alegría de hermanos.
La ciudad de Pasto había sido un bastión realista desde el comienzo de la emancipación neogranadina, el territorio entre Quito y Popayan estaba en poder de las guerrillas pastusas quienes destruyeron varios ejércitos "patriotas". Llegaron a ser un componente muy importante de las guerrillas realistas que terminarían por propinarle a Nariño y a su ejército el estruendoso descalabro de 1814 con el cual se cerraría el primer ciclo de la oposición de Pasto a la independencia.
La resistencia de la población unida a las guerrillas realistas bajo jefes como Agustín Agualongo lograron mantener su independencia por mucho tiempo. El autor Indalecio Liévano Aguirre indica que se trataba de una “población compuesta por la unión de esclavos fugitivos del Valle del Cauca con indios nativos del Valle del Patía.” En la década de 1820 Pasto respondería con redoblada reacción a los intentos de los patriotas de dominar la provincia. De este período data la acción de la guerrilla realista, liderada por el General Realista pastuso Agustín Agualongo y responsable de la derrota del Mariscal Sucre (en la Batalla de Guachi del 12 de septiembre de 1821) antecedida por la victoria realista en la localidad de Genoy (el 2 de febrero de 1821). La aniquilación de los "patriotas" en esta última contienda habría sido de grandísimas proporciones si no se hubiera producido el armisticio pactado entre Bolívar y Morillo el 25 de noviembre de 1820, cuyos términos ponían fin a la "Guerra a Muerte" que suponía el exterminio del enemigo. El armisticio disponía la regularización de la guerra y dentro de ésta, la preservación de la vida de los prisioneros. El episodio de la Batalla de Bomboná o Batalla de Cariaco, que nunca ganó Simón Bolívar, cuyo ejército huyó despavorido para regresar al Trapiche (Cauca). Aunque esto ha sido manipuladoramente narrado como "retirada heroica" de Simón Bolivar. Una retirada en la Bolivar dejó abandonados, en el caserío de Consacá a 200 heridos, entre ellos el General Torres, enviándole 2000 pesos al Comandante español para los gastos de los heridos mientras tardaba en volver...
Agustín Agualongo
La población de Pasto, en masa, luchó contra el ejército de Bolivar. La guerrilla realista de Pasto volvería a emprender nuevas acciones en la segunda parte de 1822 como respuesta a las victorias de Bolívar y Sucre que condujeron a la capitulación de Quito y Pasto. En esta ocasión aquélla entraría a una fase muy singular. Sus líderes Agustín Agualongo y Benito Boves procederían (luego de la capitulación de Pasto en junio de 1822) a fugarse de la prisión y a tomar la ciudad, empresa en la que no contaron con el apoyo ni del clero ni de los notables aún cuando ésta se llevara a cabo en nombre de la causa del Rey. El fragor de la guerra duraría en Pasto hasta finales de 1822 al ocupar Sucre la capital provincial el 24 de diciembre de 1822. A esto sucedería la siniestra "Nochebuena pastusa" en la que el ejército "patriota" cometió toda clase de desafueros, tan bárbaros que se presentaron como salvajes hordas destructivas, que asesinaron niños y violaron mujeres, entregados a la violencia con desesperación. La lectura de libro "Estudios sobre la Vida De Bolívar" del humanista pastuso José Rafael Sañudo, pone al descubierto las atrocidades de los "patriotas" en su paso criminal por Pasto. Leyendo ese libro, se comprende la resistencia de un pueblo al embiste brutal de una independencia no querida. A los héroes de Pasto, por haber vencido en Bomboná "se los cosió por la espalda, alanceados y arrojados al vórtice horripilante del Guaítara". En ese libro se conoce la terrible noche del 24 de diciembre de 1822, la "Nochebuena pastuosa" donde “las manos de Sucre conocieron la vergonzante sangre de sus hermanos pastuosos torturados, vencidos y humillados. Las violaciones y la crueldad con que se enseñaron contra los habitantes de Pasto, obligaron a los pastuosos a defenderse con todo su ardor y valentía en defensa de su propia vida. Pero se acallan las voces de la historia cuando toda ésta hecatombe pudo evitarse si Simón Bolivar hubiese hecho caso de las palabras de Santander al advertirle éste sobre lo equivocado que era manejar a Pasto como se lo proponía, pues llevaría a confrontaciones innecesarias. La historia ha demostrado que tales palabras no fueron escuchadas y que primó la terquedad de Bolivar.” En 1830 Sucre viajaba en una caravana que salió de Bogotá, integrada por el diputado Andrés García Téllez, hacendado de Cuenca, el sargento de caballería Lorenzo Caicedo, asistente de Sucre, el negro Francisco, sirviente de García, y dos arrieros con bestias de carga. Después de pasar por Popayán, el grupo de viajeros salió de La Venta (hoy La Unión), el 4 de junio de 1830. Al pasar por las montañas de Berruecos, cerca de Pasto, era asesinado. En el proceso del crimen de Berruecos fueron inculpadas las siguientes personas: el coronel Apolinar Morillo, Andrés Rodríguez y José Cruz, soldados peruanos licenciados del ejército, y el tolimense José Gregorio Rodríguez. Los tres últimos trabajaban como peones de José Erazo, un mestizo de la provincia de Pasto, que se consideró uno de los cómplices del crimen. A los 10 años del asesinato de Sucre, José Erazo cayó prisionero en Pasto, y en los interrogatorios confesó el crimen. En el proceso se dictó sentencia de muerte para el coronel Apolinar Morillo, además se acusó al general José María Obando como autor principal del asesinato; el coronel Morillo, antes de subir al patíbulo, acusó también a Obando. Sin embargo, el crimen sigue sin esclarecerse, por el sinnúmero de factores condicionantes que hay a su alrededor: causas políticas, caudillistas, regionalistas e inclusive familiares. La esposa de Sucre, la marquesa de Solanda, volvió a casarse, cumplido el primer año de duelo, con el general Isidoro Barriga, quien había sido su subalterno.

lunes, 30 de mayo de 2011

Boves: El héroe de la legitimidad

JOSÉ TOMÁS BOVES Y LA LEGIÓN INFERNAL
Este asturiano de Oviedo se asentó desde bien joven en la venezolana región de Los Llanos y en ella se dedicó al comercio de ganado.


Aprovechándose con ruindad y de manera harto traidora de que la metrópoli estaba invadida por las tropas del Emperador Napoleón Bonaparte se desató, sobre todo entre la población criolla (descendiente de españoles) de muchas de nuestras colonias americanas, un movimiento insurgente de carácter independentista que no podía, a fin de cuentas, ocultar los verdaderos intereses –de índole económica- de dichas clases criollas dirigentes. Unos intereses que pretendían, entre otras aspiraciones, un libre comercio (para beneficio propio de estos privilegiados criollos) con otros países (léanse Francia o Inglaterra) que la metrópoli tenía prohibido.

La imposibilidad de enviar tropas desde España (totalmente dedicadas a la resistencia contra el ejército francés invasor) para sofocar la sediciosa rebelión fue, decíamos, harteramente aprovechada para orquestar el levantamiento en armas contra la Madre Patria.

La masonería y sus ideales antitradicionales jugaron un papel primordial en este levantamiento de alta traición. Así lo podemos comprobar en la adscripción de personajes como Simón Bolívar.

En esta situación encontramos a nuestro insigne compatriota: Boves organiza un ejército de leales a España con un considerable contingente de humildes llaneros (de la región de Los Llanos). Su carisma, su arrojo y su conocimiento de la región lo convierten rápidamente en todo un caudillo.

Será a finales de 1813 cuando Boves consigue formar su definitivo gran ejército, conocido como la “Legión Infernal”, que derrota a las tropas rebeldes de Bolívar en la batalla de La Puerta. Esta victoria abre el paso hacia Caracas (en poder de los independentistas; éstos habían declarado la II República en los territorios que controlaban) y en el camino hacia la capital las tropas bolivarianas que ven llegar a la “Legión Infernal” se prestan a abandonar rápida y temerosamente las ciudades. Caracas se entrega a las tropas de Boves y tras ella caen Valencia y Barcelona y se levanta el sitio al que los insurgentes habían sometido a Puerto Cabello; éstos, presas del pánico, abandonan –tras levantar el asedio-, sobre el terreno, un gran botín.

El hoy en día por tantos magnificado y glorificado Simón Bolívar es, pues, derrotado, una y otra vez por nuestro valeroso José Tomás Boves. Estos triunfos provocan que el Ministro Universal de Indias, en nombre del Rey de España -Fernando VII- eleve al ovetense al rango de coronel.

Con la victoria definitiva en esta guerra prácticamente asegurada se enfrenta a los separatistas en la Batalla de Urica. Fiel a su valiente actitud de no rehuir nunca la vanguardia en las batallas el infortunio caerá sobre nuestro militar, siendo mortalmente herido, el 5 de diciembre de 1818, de un lanzazo en esta batalla; lo cual no impedirá la victoria de las tropas leales al Rey de España y la desaparición de la sediciosa Segunda República.

Lastimosamente, ese reconocimiento a su valía plasmado en el ya comentado nombramiento a coronel, que le llegaba a través de una expedición salida desde la metrópoli, arribó tarde y no le alcanzó, pues, en vida, pero la gloria del héroe sí.

Fuente: AZUL MAHON


J. Tomás Boves (1782-1814), 
caudillo del leal pueblo venezolano, 
contra los enemigos de la Religión Católica y de Las Españas


lunes, 11 de abril de 2011

Mariano Moreno: El chivo expiatorio de la historiografía revisionista

A propósito de la entrada "¿Cuál fue la obra de Mariano Moreno antes de la Revolución de Mayo?" en la bitácora "La Revolución de Mayo", cultora de la corriente historiográfica revisionista-nacionalista, nos permitimos reproducir los muy inteligentes comentarios de Juan Vergara en el foro Hispanismo.org

Estimado Historiador:

Creo que los Argentinos nos debemos un debate con profundidad sobre "Mayo". 

En mi modesta opinión se lo suele ver parcialmente. 

Por ejemplo, hay quienes niegan categóricamente la existencia de la "máscara de Fernando VII", con el pueril argumento que esta tesis fue esgrimida por un sector de historiadores liberales. O que Don Cornelio Saavedra, estaba senil y macaneaba cuando lo dejo estampado en sus Memorias...Olvidan que ya le había dicho con todas las letras diez años antes... 

Ello supone a más de un "etiquetamiento" erroneo, ya que son numerosos los historiadores católicos y nacionalistas que sostienen esta postura, y también implica un notorio desconocimiento de los hechos, la documentación y por supuesto las circunstancias histórica, políticas, sociales, económicas, etc, de la época. 

Esto no significa que todos los que participaron en Mayo se valieran de la "máscara", pero si una considerable mayoría. 

Lo mismo ocurre con Mariano Moreno. 

En este caso entiendo que no tiene demasiada trascendencia lo que pudo haber hecho con antelación al 22 de Mayo de 1810; sino lo que hizo con posterioridad en el increíble lapso de tan solo 11 meses.

Por otra parte, no se puede seguir desconociendo que la "segunda" Junta -pues la primera fue la de Cisneros el 24 de Mayo de 1810, destituida por la logia (club) reunida esa misma noche en lo de Nicolás Rodriguez Peña en acuerdo con los Patricios; y la inteligencia británica- aprobó puntualmente y suscribió la totalidad de lo dispuesto por Mariano Moreno (Vgr. el arcabuceo de Liniers; la publicación del Contrato Social, la condena al destierro de Duarte, la aprobación del “Plan de Operaciones”;etc) ; lo que supone o que estaban de acuerdo; o lo que por "miedo" no se atrevieron a negarse a firmar. Obviamente me inclino por la primera de las opciones.

En este sentido son veraces e ilustrativos los dichos de Nicolás Rodriguez Peña, cuando saliendo en defensa de Castelli expone que la violencia la ejerció en conjunto la totalidad de la Junta. De modo que no se puede esgrimir la teoría del “chivo expiatorio”, de la cual el jacobino Moreno parece ser el único responsable. 

Es más, con la caída de Moreno no cesaron las expatriaciones, destierros, confiscaciones, etc.  

Tampoco se puede ignorar la vital ingerencia de Inglaterra, que no quería –por el momento – nuestra independencia, sino el "libre comercio" (cosa que consiguió de inmediato con el beneplácito de toda la Junta) y que se jurara fidelidad a Fernando. 

El abogado de los intereses británicos en la argentina, termino siendo un "inmanejable", y esto no podía ser tolerado por el imperio, ya Lord Stranford le habia "bajado el pulgar", y no fue el único... 

Salvando las distancias, era algo algo así como un Santucho para el PC... 

Tambien habría que aclarar que "Mayo", comenzó muchos años antes y concluyo varios después. 

En fin. Como dije, hay mucho que conversar.

Cordiales Saludos.

viernes, 1 de abril de 2011

¿Expediciones libertadoras? Belgrano en Paraguay

Desde que atravesé el Tebicuary no se me ha presentado ni un paraguayo, ni menos los he hallado en sus casas; esto, unido al ningún movimiento hecho hasta ahora á nuestro favor, y antes por el contrario, presentarse en tanto número para oponérsenos, le obliga al ejército de mi mando á decir que su título no debe ser de auxiliador, sino de conquistador del Paraguay.


Manuel Belgrano, Oficio del 16/XII.

Todos sabeis que entre las Tropas de la desgraciada Ciudad de Buenos Ayres, vienen varios hijos expurios de esta Provincia [del Paraguay]. ¿Qué fundamentos tiene esa Junta turbulenta para deducir que sus honrados parientes, y Paisanos habrán de seguir sus detestables ideas? Ellos son los primeros que vengarán la injutira que se les hace dando una prueba al Mundo entero de los fieles sentimientos que les animan. Sabed mas, esa cabala de facciosos en sus sesiones sanguinarias ha resuelto y maquinado el asesinato de vuestro Governador. ¿Acaso porque Yo dejara de existir se acabaría vuestra fidelidad? ¿Faltaría un caudillo que os condujera á la victoria y exterminara á ese conjunto de salteadores, que invocan á nuestro desgraciado Rey Dn. Fernando séptimo, y atacan infamemente sus Derechos, y los de sus fieles vasallos?... Moriré con gusto en medio de vosotros, y tendré la gloria de acabar mis cansados días al frente de una Provincia heroica y de unos Súbditos amables, en cuya defenza me parece un corto sacrificio el de mi vida.

Velasco, Bando del 18/XII del Gobernador del Paraguay á sus habitantes.

Quiera Dios que sea feliz, para que pueda venir con todos y entrar á la conquista de los salvajes paraguayos, que sólo se pueden convencer á fuerza de balas.


Manuel Belgrano, Carta confidencial del 31/I al Presidente de la Junta.

V. E. no puede formar una idea bastante del estado de ceguedad en que se halla la Provincia: igual es la ignorancia de los primeros hombres de ella, que arrastran a la multitud, como en todas partes, y á qué grado de entusiasmo han llegado, bajo el concepto de que, oponiéndose á las miras de V. E., defienden la Patria, la Religión y lo que hay de más sagrado.
Belgrano, Oficio del 14/III a la Junta Gubernativa de Buenos Aires. 


Vivid contentos: reposad en el seno de vras. familias, y no temais padecer la suerte de Vuestros vecinos los Correntinos qe. arrastrados de los insurgentes, han ido á ser víctimas en la Campaña del Uruguay; á la sazón qe. su capital abandonada la tiene á discreción el Comandte. de nra. Esquadra Dn. Jaime Ferrer que se halla fondeado en le Puerto de aquella Ciudad. Esta Provincia es ilustrada y fuerte, y la divina Provida. que vela sobre su conservación, cada día nos depara medios que la hacen inaccesible. No penseis qe. vro. mérito ha de quedar en el olvido; todos mis esfuerzos desde este momento se reducen á elevarle al Govno. Soverano de las Cortes que en nombre de Nro. Monarca el Sor. Dn. Ferndo. 7o. rige España y sus Indias. ... No sois mis esclavos como dicen los infames Livelos de Buenos Ayres; sois mis hijos compañeros y amigos. Ellos son verdaderamte. los Esclavos de un Govierno arvitrario, tiránico y Despótico.
Velasco, Bando del 18/IV.